sábado, 26 de noviembre de 2011
El unschooling
La educación en el hogar no tiene un único método, y entre las posibles formas de enfocarlo esta el Unschooling.
Literalmente significa "no escolarización", pero realmente el camino que se sigue es el de la libertad de aprendizaje. Hay que tener una gran confianza en la curiosidad natural de los seres humanos y en que el niño es capaz de elegir aprender.
Por supuesto los padres están presentes ayudando al niño a encontrar la información que requiere según sus intereses y haciendo de guías en el proceso. Los padres responden sus preguntas, le ofrecen recursos educativos según el niño los solicite, respetando que los deje de lado, le hablan y le ofrecen experiencias nuevas y nuevos temas en los que el niño puede o no querer profundizar.
El aprendizaje, entonces, es considerablemente más intenso, más vivencial, más significativo. Se aprovecha ya que el niño tiene verdadero interés en aprender sobre esa cuestión. El niño irá ampliando sus intereses paulatinamente o, desde un tema inicial, irá introduciéndose en otros nuevos.
Los niños aprenden a leer y a escribir y las operaciones matemáticas cuando les importa hacerlo, y con menos trabajo formal que cuando se hace sin su deseo interno de hacerlo. Por otro lado, los conocimientos llegan poco a poco, demandados por ellos, a medida que van aprendiendo cosas nuevas, y guiados por sus propios intereses.
El Unschooling, como modo de enfocar el aprendizaje está basado en las teorías de John Holt, educador americano del siglo XX. Su obra "Teach Your Own" puso las bases teóricas a algo que parece que nuestro sistema educativo ha olvidado: que los niños desean aprender y ese deseo es demolido por los métodos dirigistas.
La curiosidad innata hace que los niños (y también los adultos) deseemos aprender cosas y entenderlas, es parte de la naturaleza humana, lo que nos ha llevado hasta el día de hoy.
Los niños, para educarse, no necesitan métodos ni temarios previos. Lo que necesitan es espacio, experimentación. Necesitan el mundo físico y el mundo real, y la confianza de quienes los acompañen en que pedirán aprender lo que necesiten cuando lo necesiten.
Si se opta por el Unschooling, por supuesto hay que ofrecerles un entorno rico en estímulos. Libros, mapas, conversación, documentales, recursos disponibles. Y adultos a su lado que les ayuden cuando pidan ayuda y les ofrezcan nuevos campos en los que pueden decidir entrar.
Esto, aplicado a la escolarización o a la educación en casa, supone que el sistema de aprendizaje sea mucho menos estructurado que este al que estamos acostumbrados. Los recursos y los adultos tienen que estar ahí, abiertos al niño y también mostrándole de forma vivencial formas de vida e intereses amplios.
El Unschooling como sistema de enseñanza tiene grandes ventajas. El niño tiene mucha más libertad para decidir y no es preciso estructurar los temarios y los tiempos previamente, porque el mismo niño decidirá y nos mostrará cuándo y cómo hacerlo. El niño, además, se convierte en una persona con confianza en su capacidad, que investiga por si mismo, que aprende con amor. Un autodidacta capaz de pensar por si mismo y decidir que es lo qué desea hacer.
Por contra, hay que estar prevenido para poder ofrecer suficientes estímulos y dejar alguna materia importante de lado. El padre o educador puede sentirse inseguro, ya que él mismo no ha aprendido así y no tiene la seguridad que nos dan los programas y las calificaciones.
(Extraído de El Unschooling, por Mireia Long para www.bebesymas.com)
Si leéis el articulo original, podéis ver un caso real de cómo algunos principios del unschooling pueden aplicarse también en niños escolarizados.
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Nosotros queremos escolarizar a Lorena, pero tenemos claro que donde aprenderá a su ritmo y sin imposicion será en casa, en su hogar, por lo tanto, me interesa mucho leer sobre esto, ya no solo por las ideas, sino por el apoyo moral y sobre todo por saber que lo que yo pienso desde hace años tiene un nombre, un sentido social y es una necesidad estudiada por mucha gente. Gracias.
ResponderSuprimirMi hijo, por el momento, va a aprender en casa hasta los 6 años. En ese momento nos plantearemos otra vez el tema y decidiremos.
ResponderSuprimirYa ves que este método de aprendizaje también se puede combinar con la enseñanza en el colegio.
Maribel