Aprendizaje respetuoso como parte de la crianza

lunes, 29 de octubre de 2012

Adaptar el rincón de pensar a los más pequeños


El rincón de pensar es una de las posibles formas de llevar a la práctica el método llamado tiempo fuera, que consiste (resumiendo mucho) en retirar al niño de un lugar o situación cuando se comporta de una forma inapropiada.
El rincón de pensar es el lugar físico en el cual el niño es aislado mientras dura el "tiempo fuera". Tiene que ser un sitio sin estímulos ni entretenimientos, ya que el objetivo es que el niño reflexione sobre lo que ha hecho y cuál sería la forma correcta de comportarse. El adulto decide cuantos minutos permanece el niño en este rincón y durante ese tiempo se le deja solo y no se le presta atención. Cuando el tiempo termina, el adulto va a por el niño y le lleva de nuevo al lugar inicial, excepto si el niño recibe al adulto con lloros o rabietas, en ese caso se le deja más minutos en el rincón de pensar.

Es un método polémico porque tiene muchos partidarios y también mucha gente en contra.
Quienes están a favor dicen que es una alternativa al castigo físico, que es eficaz en el sentido de que se eliminan las conductas no deseadas, que permite a los niños pensar sobre sus emociones y su comportamiento y que los niños aprenden que sus actos tienen unas consecuencias.
Quienes están en contra opinan que es un simple castigo que no proporciona aprendizaje constructivo porque en ese tiempo los niños no reflexionan sobre nada, simplemente se les aisla y los niños deducen que hay que comportarse de una forma para evitar el castigo, pero no porque realmente lo hayan interiorizado. También resaltan la necesidad de un adulto que acompañe al niño y le ofrezca alternativas adecuadas que sustituyan la conducta incorrecta.

Hace unos días leí un artículo (podéis leerlo completo aquí) en el que nos sugieren adaptar el rincón de pensar para usarlo con niños de 2 años.
Estas son las propuestas que nos hacen:
- La alfombra del abrazo. Nos sentamos, nos abrazamos y proponemos una solución. De esta forma demostramos al niño que rechazamos su conducta, pero no a él. Planteamos en voz alta el problema y ofrecemos dos opciones cerradas para resolverlo.
Las dos sillas de la paz. En estas sillas resolvemos nuestros problemas juntos, respirando despacio y relajándonos. Se respeta si el niño quiere quedarse solo, pero no se le impone.

Yo personalmente creo que estas dos alternativas no son realmente un rincón de pensar, que se concibe tradicionalmente como un espacio de aislamiento y retirada de atención.
Pero ¿qué pensáis? ¿os gusta el método? ¿cuál es vuestra opinión sobre estas dos propuestas para niños de 2 años?

40 comentarios:

  1. A mí nunca me ha convencido y me pregunto qué "pensarán" en la silla de pensar realmente. Estoy de acuerdo contigo en que esas dos alternativas no son rincones como tal, sino una forma más pedagógica de tratar la situación. Desde luego, menos dejarlos solos, cualquier cosa. Qué gran responsabilidad es la educación de un niño, madre mía...
    Un abrazo.

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    1. Los niños por sí mismos no creo que puedan pensar mucho si no hay alguien que les acompañe y les guíe.
      Besos

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  2. Dejarles solos en la silla de pensar, me parece raro. No van a saber qué ha pasado. Prefiero esas alternativas que comentas, muy buenas. Me gusta lo de sentarse en un sitio con él y explicarlo y poner remedio. Me parece más educativo.
    Muchas gracias, es muy interesante este tipo de artículos.
    Besos.

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    1. Es que si no tenemos una conversación ellos solos no van a llegar a ninguna conclusión porque muchas veces no entenderán que algo que han hecho no está bien, a lo mejor a ellos les parece que han hecho lo más lógico del mundo...

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  3. Pues yo no se muy bien que decir, quizás para un pelin mas mayor si pero al mio ya me imagino como se pondría si lo aislara y bueno pensar no se pero llorar a grito pelao seguro. Es tan díficio...ya sabea que nosotros ahora estamos en época de rabietas pero ya van bajando. Las otras dos me gustan más aunque no lo veo tampoco como un rincón de pensar sino una forma más conciliadora de tratar de enseñar lo que se ha hecho mal. Besos!

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    1. Pues he leído que hay escuelas infantiles en las que se aplica este método con bebés de más o menos un año y medio... yo lo veo más como un simple castigo que como una enseñanza constructiva.
      Me alegro de que vosotros vayáis mejor.
      Besos

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  4. A mi no me gusta lo del tiempo fuera con niños tan pequeños. Cualquiera de las dos opciones que planteas me gusta más. El tiempo fuera yo lo he usado y lo uso con Marcos desde los tres años y pico, pero solo cuando no se me ocurre ninguna consecuencia lógica para lo que está haciendo. Suele ser porque se altera tanto que no hay manera de pararlo, entonces le mando 3 o 4 minutos a su habitación para que se relaje, pero no tiene porqué estar solo ni quieto, si quiere compañía voy y si quiere jugar a algo puede hacerlo, pero con tranquilidad. Pero insisto, lo utilizo por falta de recursos, porque no se me ocurre nada mejor en ese momento. E incluso hay veces que soy yo la que me voy porque veo que me estoy alterando y se lo hago saber, para que vea que yo también necesito ese tiempo fuera de vez en cuando!!!

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    1. Lo de quedarnos sin recursos es algo muy común, o ponernos tan nerviosas que no sabemos cómo afrontar una situación. Creo que eso nos ha pasado a todas, y lo que tú propones de salir nosotras de la situación también es buena idea antes de perder el control.
      Besos

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  5. "El rincón de pensar" nunca me ha gustado.

    En primer lugar, me escama la idea de asociar las palabras "pensar" y "castigo".

    En segundo lugar, el aislamiento lo único que transmite al niño es el rechazo de sus padres, y existe un riesgo muy real de que el niño no asocie ese rechazo al acto en sí, sino a su persona. Es decir, "mis papás sólo me quieren si hago lo que quieren y no me quieren si hago algo que les parece mal". Esto suele generar niños obedientes a largo plazo (un niño haría cualquier cosa porque sus padres le quisieran), pero el precio es que también genera niños muy inseguros para los que lo que otros piensen de ellos acaba siendo más importante que sus propias opiniones.

    El aislamiento es un castigo propio prisiones y lugares similares. También de los campos de concentración y centros de tortura varios. La idea de utilizar una metodología que se puede considerar tortura con mis hijos, aunque sea a la más baja intensidad, es algo que me hace sentir incómoda. Más que nada porque, si tus hijos son tan pequeños como para que utilices este método, ¿cómo perciben ellos ese tiempo? Esos minutejos que a nosotros nos parecen pocos, ¿les parecerán a ellos una eternidad? ¿De verdad somos capaces de medir la intensidad del castigo percibido por nuestros hijos?

    También me parece mal que si el niño llora se le mantenga ahí. ¿Y si lo está pasando fatal? ¿Es uno de los objetivos que aprenda a reprimir cómo se siente y a hacer como que no pasa nada, aunque sea mentira? ¿Queremos que nuestros hijos aprendan a lidiar con sus frustraciones y las contradicciones de la vida, a compartirlas con sus seres queridos, a buscar el consuelo en aquellos que aman; o queremos que oculten todo eso y pongan "cara de escaparate", mientras por dentro están hechos polvo?

    Como ya he dicho, producirá niños muy obedientes, pero a mí no me compensa el precio.

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    1. Muy interesante tu reflexión y podríamos enlazarla también con el debate "castigos sí o no".
      Para mí el aislamiento no es educación ni enseñanza, sino castigo puro y duro. Vale, se sustituye por el castigo físico, pero el concepto del rincón de pensar me recuerda al típico castigo de ponernos mirando a la pared. Ahora se le ha cambiado el nombre y parece más bonito.

      Y por cierto que he leído en algún sitio que el concepto inicial de crear un rincón de pensar en las aulas sí que respondía a la necesidad de pensar. Era un lugar un poco aislado del resto donde algún niño podía acudir si necesitaba concentrarse en algo o pensar sin distracciones sobre alguna tarea planteada. No sé a quién se le ocurrió transformarlo en un lugar de castigo.
      Saludos

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  6. Es un tema complicadillo, cada padres conocen a sus hijos y conocen el mejor método para ellos.Yo creo que el aislamiento no es bueno, mejor es sentarlo y explicarle lo que hizo mal y el por qué va a estar castigado, claro, siempre que lo merezcaa. Un abrazo

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    1. Ya sabes que incluso hay personas contrarias a los castigos por considerarlos poco o nada educativos, pero bueno... ese sería otro debate.
      Estoy de acuerdo contigo en que las explicaciones siempre son necesarias.
      Saludos

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  7. pues me parecen unas opciones más que recomendables, pero yo no las veo como una adaptación del rincón de pensar, no creo que tengan nada que ver con él.

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    1. Yo tampoco lo veo como adaptaciones del rincón de pensar, más bien como lugares concretos en los que sentarnos a hablar de lo que ha pasado y proponer soluciones.
      Lo que no sé es cómo de necesario es que haya un lugar concreto para eso o si podría valer cualquier sitio, donde surja.

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    2. jajajajajaja eso mismo digo yo!!! (estoy recolectando un poco de material sobre el tema para un post y he vuelto por aquí)
      Un beso

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    3. Qué bien.
      Espero no perdérmelo.
      Besos

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  8. Es complicado pero no creo que esa alternativas sean del metodo el rincón de pensar, más bien de tener un lugar para poder resolver conflictos. Esas opciones me parecen más apropiadas.
    Besitos

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    1. Todo lo que sea resolver conflictos me parece más apropiado.
      Además las interpretaciones más estrictas del tiempo fuera dicen que tampoco se le explica al niño por qué se le aisla, simplemente es un refuerzo negativo ante una conducta, sin hablar sobre el tema ni antes ni después. Vamos, conductismo en el sentido más puro.
      Besos

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  9. Me ha molado la alfombra de los abrazos, la usaremos.
    Gracias por compartirlo!
    Besos!

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  10. Complicada la cosa es XD. No creo que tengan nada que ver, las cosas como son. En el rincón de pensar puede estar el niño pensando en peces y en pájaros, jajaja. Las otras dos formas me gustan muuucho más. Lo malo, que mi peque tiene 3 años, lo peor, que hay veces que no le sirven ninguna de las dos cosas y entonces no sé qué hacer :(.... aaayyyyy ¡¡¡qué complicado!!!.

    Besotes!!!.

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    1. Tienes mucha razón, se le deja al niño pensando pero vete tú a saber en qué piensa.
      Para nuestros peques no nos queda más remedio que armarnos de paciencia y esperar que tanto explicarles las cosas dé sus frutos algún día.
      Besos

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  11. A mí no me gusta el "lugar para pensar", porque como ya han comentado antes, nada te garantiza que tu niño vaya a estar pensando y reflexionando sobre lo hecho... No es constructivo, me parece sólo un castigo y no una solución.
    Creo que es mejor hablar, tratar de comprender emocionalmente que le pasa a tu peke y tratar de hacérselo entender a él... Tener paciencia... se me ocurre que quizás funcione salir del entorno donde se ha producido el conflicto (por ejemplo: salir a la calle a dar un paseo, un baño, al parque, acercarnos a casa de algún amigo...) y más tarde, cuando todo esté en calma, hablar relajadamente de lo ocurrido y tratar de llegar al meollo de la cuestión...
    Todavía no me ha pasado, así que no tengo experiencia, pero soy anti-castigos.
    :D

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    1. De acuerdo contigo.
      Hablar es fundamental y el aislamiento no soluciona nada ya que no se ofrecen alternativas ni se averigua el origen de esa conducta.

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  12. Yo tengo en mi colegio el rincon del acuerdo. A el acuden los niños para resolver conflictos a traves del dialogo respetando los turnos de palabra. El profesor actua como mediador en el caso en que no lleguen a una solucion. Lo ponemos en practica con niños a partir de 6 años y que durante toda la etapa d infantil han trabajado von el dialogo como medio para resolver conflictos. Funciona!

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    1. Me parece una buena variante que da la oportunidad a los niños de buscar sus propias soluciones, con la garantía de tener cerca un adulto que no les ha abandonado.
      Perfecto, sobretodo teniendo en cuenta lo que nos dices de que desde Infantil ya se practica el diálogo en situaciones conflictivas.
      Me gustaría saber cómo lo hacéis cuando no es un conflicto entre dos niños, sino que es uno solo el que tiene un comportamiento "fuera de la norma".

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  13. Nunca me ha gustado este método, no aprenden nada y están completamente solos. Creo que hay que acompañarlos, lo que has propuesto son buenas ideas.

    A veces es difícil, porque no se nos ocurren otras alternativas, porque estamos superados, en fin.

    Un saludo

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    1. Una madre me comentó una vez que la mayoría de los momentos de tensión entre su hija y ella ocurrían porque ella, la adulta, no había manejado la situación de la forma más adecuada.
      Claro, esto se ve después, en la tranquilidad y la reflexión.
      Es bueno también saber reconocer que a veces las cosas se nos van de las manos, que a veces no sabemos cómo hacerlo, que a veces nos faltan los recursos... De esta forma podremos hacer un trabajo personal también, pero teniendo las cosas claras y sabiendo que si nos aislamos (nosotras o los niños) es sólo porque en ese momento no sabemos hacerlo mejor, porque necesitamos calmarnos, pero no porque en ese momento estemos educando.
      Saludos

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  14. Lo del rincón de pensar he oido hablar de ello, pero nunca lo he usado, yo más bien uso algo parecido a lo de la alfombra. No sabía ni que tuviera nombre ni que se emplease, es la forma que me salió para "negociar" y conseguir calmar y hacer entender las cosas a mi hijo mayor. No se porque pero me gusta sentarme en el suelo en su cuarto. Al principio él se siente en su cama, pero al final acaba a mi lado y nos pasamos allí un buen rato intentando explicarle las cosas y que las comprenda. El único problema que tiene es que luego se necesita una grua hidráulica para conseguir que mamá se desencasquille del suelo y pueda levantarse.

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    1. je,je,je Es que el suelo ya nos pilla muy lejos...
      Supongo que cada niño es especial, tiene sus circunstancias y tampoco se puede generalizar siempre. Y como comentaban más arriba, cada padre o madre conoce a sus hijos y sabe lo que da o no resultado con ellos. No hay fórmulas que valgan para todos.
      Besos

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  15. El rincón de pensar pienso que sólo sirve para tener a tu hijo/a o alumno/a aislado de ti un rato, para nada más!! O sea que para el niño/a no le aporta nada: ni piensa, ni reflexiona, ni aprende nada!! Estoy muy de acuerdo con las opiniones anteriores! ¿Y por qué se practica tanto? Por pura comodidad o desconocimiento de otras soluciones de los padres o docentes, simplemente! Tema interesante!

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    1. Yo creo que es más cómodo, alguien decía una vez que la crianza con apego produce a veces mucho desgaste en el sentido de que hay que hacer uso de la paciencia, la empatía, el diálogo, invertir mucho tiempo... Entonces hay que tenerlo muy claro, estar convencidas de que esa forma es la mejor y la más respetuosa porque si no es así, es fácil caer en los otros métodos de recompensas y castigos para modelar las conductas.
      Besos

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  16. mejor ponerse a su altura, explicar con breves palabras, un abrazo y arreglar "el hecho" entre ambos, acompañando y siempre dando ejemplo. Al menos en casa funcionamos así.

    Dificil pero no imposible.
    Preciosas reflexiones.

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    1. Qué bien cuando escuchamos que sí se pueden hacer las cosas de otra forma.
      El ejemplo es fundamental ya que no hay que olvidar que les estamos enseñando a resolver conflictos que surgirán en el futuro, y el aislamiento no resuelve nada, sólo reprime.
      Saludos

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  17. A mí no me gusta. Porque de la misma manera el niño puede asociar el pensar con algo negativo.
    A mi hija mayor la sentaron una vez en el rincón de pensar por una trastada que hizo (yo le llamaría experimento) y cuando le pregunté qué había reflexionado su respuesta fue: "mamá como tenía que pensar pues he pensado en lo que me pueden traer los Reyes" He aprovechado bien el tiempo. Y tenía 3 años y medio.

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    1. je,je,je ¡Qué bueno!
      Un perfecto ejemplo de para qué sirve realmente el rincón de pensar. Nos lo has dejado muy claro.
      Saludos

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  18. Me han gustado las propuestas. Gracias. Besitos creativos.

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  19. Hola Maribel, ay cuanto tiempo! Me ha encantado esta entrada, qué buena! las dos ideas son geniales, pero como ya han dicho no las veo como adapataciones sino como alternativas, otra forma de hacer las cosas.
    Sabes una compañera mía (yo no he tenido la oportundiad de llevarlo a la práctica desde que lo ví, estoy de maestra de apoyo) tenía el rincón de buscar soluciones y del diálogo, donde si había conflictos entre niños iban allí (con una mesita de camilla, unas sillas y un libro de normas de clase, elaborado entre todos al principio de curso) y dialogaban hasta llegar a acuerdo, ver que había pasado... y si era un niño solo el que "rompía" alguna regla, pues podía ir solo, acompañado de quien eligiese (profe incluido) a ver en el libro qué es lo que había pasado y ver que solución se podia poner, por ejemplo que había estado corriendo o gritando muy alto, tirado papeles debajo de la mesa... pues miraba lo que se había equivocado (con o sin ayuda, como quisiese) y pensaba en solucionarlo (recoger los papeles y tirarlos en el lugar correcto, encargarse de que los demás no griten durante un tiempo...) jejejeje es una forma diferente pero creo que funciona, como te he dicho no la he puesto en marcha, pero se que algún día lo haré y será un lugar bonito donde ir y dialogar.

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    1. Hola Montse.
      Todo lo que sea dialogar y solucionar me parece estupendo.
      El rincón de pensar tiene mala fama entre algunas personas por lo que supone casi siempre de castigo o aislamiento.
      Pero un rincón acogedor en el que se invita a la reflexión, la ayuda, la búsqueda de alternativas... creo que es prefecto.
      Que suerte tienen vuestros niños.
      Besos

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