Aprendizaje respetuoso como parte de la crianza

sábado, 13 de julio de 2013

Yogur de pistacho

Dedicado a mis queridas amigas que en la entrada de los batidos os quedásteis soprendidas con el yogur de pistacho.



Y ya puestas a elegir... ¿de qué sabor os gustaría encontrar un yogur?

jueves, 11 de julio de 2013

¿Qué nos dicen los dibujos de los niños? Entrevista a Judit Cueto


Judit Cueto es Psicóloga y Diplomada en Grafopsicología, Experta en el conocimiento de la personalidad y el carácter de los niños a través de sus dibujos.
Nos concede esta entrevista en la que nos cuenta los beneficios que tiene para los niños el poder expresarse mediante el dibujo y la información que nos puede dar a las madres el saber interpretarlos.

Hola Judit. Para quienes no lo conocen, ¿qué es la grafopsicología?

Es la ciencia que nos permite estudiar la personalidad del individuo a través del análisis e interpretación de sus gestos gráficos, que incluyen no solo la escritura, sino también los dibujos, garabatos o nuestra firma.
Para llegar a conclusiones certeras, los profesionales basamos nuestro análisis en numerosas muestras. De esta forma vemos los gestos gráficos característicos en una determinada persona, que nos revelan su manera de ser, sentir y comportarse. Por eso, me gusta insistir en la cuestión que la Grafopsicología no adivina sino que permite llegar a una conclusión sobre un individuo a través de un minucioso análisis de sus grafismos.


¿Qué te llevó a querer acercar tus conocimientos al mundo de los niños?
  
Digamos que ser madre ha enfocado mi interés en la Grafopsicología infantil, porque yo ya tenía una clara preferencia desde muy pequeña por dedicarme a esta ciencia. Cuando mi hijo mayor empezó con sus primeros garabatos mi interés en interpretarlos para conocerle mejor fue en aumento. Es fascinante ver como con esos pocos trazos y formas que dibujan los niños, nos están transmitiendo tanto sobre ellos, su estado emocional y sus gustos y preferencias.

¿Es cierto que los dibujos de los niños reflejan su personalidad?

Así es. En el dibujo el niño proyecta su interior y con ello muestra su temperamento y carácter. Ya en sus primeros garabatos, hacia los 18 meses, podemos hacernos una idea muy aproximada de cómo es nuestro bebé y de qué aspectos rigen su comportamiento.

La forma de ocupar el espacio en el papel, el tipo de líneas que traza, la presión con la que lo hace, etc. todo ello puede ser interpretado y nos proporciona cantidad de información que de otro modo no conseguiríamos tener.

¿Qué nos aporta a las madres el poder interpretar los dibujos de nuestros hijos?

La principal aportación es la de poder comprender su comportamiento e identificar su estado de ánimo. Sus dibujos nos informan de la existencia de algún tipo de conflicto, ya sea de relación con otros, dentro de la familia o suyo propio. Y esto es fundamental, porque en muchos ocasiones los niños por vergüenza, sentimientos de culpa o simplemente por no saber, no nos cuentan lo que les pasa y pueden pasarse inadvertidos, con el riesgo que esto supone para que esos problemas se agraven.

Cada forma, cada trazo realizado nos ayuda a conocer mejor a nuestro hijo y a comprender lo que le pasa y lo que está viviendo en esos momentos, y esta información facilita nuestra tarea educativa y nos ayuda a acompañarles adecuadamente en su desarrollo psicológico, social y afectivo. Por ejemplo, nos permite enfocar mejor las actividades de juego, saber cómo se va a enfrentar a los cambios o cómo se va a relacionar en diferentes entornos en los que se mueva (escuela, amigos, desconocidos, etc.). 

La posibilidad de poder expresarse mediante el dibujo aporta beneficios a los pequeños, ¿cuáles son?

El principal y que ya hemos comentado, es el de comunicarse mediante un lenguaje no verbal, tan importante en las primeras etapas del desarrollo, cuando éste no se ha desplegado. Pero tiene muchos más beneficios. Por una parte, estimula su percepción y su creatividad, desarrolla su psicomotricidad fina, y sirve de entrenamiento para la escritura.

El hecho de sostener la actividad por un tiempo más o menos prolongado, mejora su capacidad de atención y de concentración en una tarea. También es una fuente de autoconocimiento, ya que los niños van experimentando por sí solos y prueban sus capacidades de una forma autónoma y espontánea.

Y por último, pero no menos importante, el dibujo supone una vía para canalizar  emociones, ya que al plasmarlas en el papel, les pone cierta distancia, con lo que se facilita su reconocimiento y asimilación. Y no hemos de olvidar que esto es fundamental para las etapas en las que la expresión de las emociones se hace más intensa, como puede ser con las rabietas.


¿Qué podemos hacer las madres para motivar y favorecer esa forma de expresión?

Mi consejo profesional siempre es que fomentemos el dibujo libre, donde el niño pueda dar rienda suelta a su imaginación y su manera personal de expresarse. Deberíamos limitar el uso de fichas y cuadernos de colorear a situaciones muy puntuales y procurar espacios para la experimentación.

En cuanto a materiales y superficies de dibujo, es recomendable que sean lo más diversos posible, adecuándolos a la edad del pequeño y a sus gustos y preferencias. Si tenemos la opción de tener un espacio en casa para el dibujo con todo a mano mejor que mejor.

Nuestro papel principal debe ser el de observar, evitando las interrupciones y las valoraciones estéticas de ese dibujo. No significa que no debamos participar del momento, pero quién debe dirigir la actividad es el niño y no el adulto. Las valoraciones solo consiguen condicionar al niño y al final se centran más en el elogio que en pasárselo bien.


¿Qué servicios nos ofreces desde tu página web?

En Garabatos y Dibujos tenemos como objetivo aportar conocimiento tanto a padres como a profesionales de la atención a la infancia para que puedan conocer y comprender mejor a los niños a través de sus dibujos. Por eso, hemos diseñado los servicios para abarcar el máximo de posibilidades y ajustarnos a las necesidades de nuestros usuarios. Están divididos en tres apartados:

- Formación on line en diferentes formatos (seminarios, cursos o talleres)
- Comunidad para compartir ideas sobre el dibujo, y para aprender a analizar e interpretar los dibujos que compartimos.

- Análisis de dibujos, dirigido a quienes deseen un análisis más personalizado e inmediato.

También ofrecemos formación presencial, pero está condicionada a mi disponibilidad, ya que yo también soy madre de dos peques.

Ya estamos trabajando en nuevos servicios a ofrecer y ampliando los temas sobre los que profundizar, siempre ajustándonos a la demanda de nuestros clientes.

Muchas gracias por todo Judit.
Podéis seguir a Judit Cueto a través de su página web Garabatos y Dibujos o en su Página de Facebook.

(Entrevista publicada originalmente en mi blog Madres en Red)


El lenguaje de signos para bebés. Entrevista a Miriam Escacena

Miriam Escacena es Experta en Comunicación Gestual e Instructora Independiente Certificada en Lenguaje de Signos para bebés.
Ha sido tan amable de contestar a unas preguntas para explicarnos en qué consiste esta forma de comunicación y qué puede aportar a la relación con nuestros bebés.

Hola Miriam. Lo primero de todo, ¿en qué consiste el lenguaje de signos para bebés?

Se trata de una técnica que permite comunicarnos con nuestros bebés mucho antes de que puedan hacerlo con las palabras. Sabemos que necesitan entre uno y dos años hasta que desarrollan el lenguaje, pero ellos desean comunicarse desde que nacen, ya que la comunicación es la base de la supervivencia. Así por ejemplo, nos hacen saber que tienen hambre buscando el pecho o haciendo gestos de succión con su boquita, cuando tienen sueño se rascan los ojitos, cuando están molestos por algo recurren al llanto y cuando algo les gusta nos regalan los gorjeos y sonrisas.

Suelen hacer este tipo de gestos de forma innata, pero nosotros podemos enseñarles muchos más, igual que les enseñamos a decir adiós con su manita o a tirar besitos, podemos dotarles de herramientas que les permitan expresarnos sus necesidades y deseos, y todo esto desde los seis meses, cuando se descubren sus manitas y comienzan a desarrollar sus habilidades motoras finas.


¿Cómo conociste el lenguaje de signos para bebés y qué te llevó a querer formarte como instructora?

Desde que nació mi hija siempre me he interesado mucho por ofrecerle diferentes formas de estimulación. Así por ejemplo desde que tenía pocos meses practicamos el masaje infantil, otra preciosa forma de comunicación que refuerza enormemente el vínculo afectivo. También comenzamos muy pronto la matronatación y ahora que tiene tres añitos ya tiene su primer instrumento de música! Es increíble la capacidad de aprendizaje que tienen los niños a estas edades, creo que los niños son una mina de tesoros por explotar y mi deseo ha sido siempre permitir que mi hija pueda disfrutar y probar experiencias distintas de las que llevarse un aprendizaje.

Mi gran pasión por la enseñanza y mi sueño de poder trabajar para mí algún día en mi propio proyecto relacionado con los niños me hizo descubrir el Programa Cincodeditos. Después de probarlo con mi propia hija me pareció una experiencia tan maravillosa que pensé que era una pena que muchas familias desconozcan. A pesar de que esta técnica se originó en EEUU hace más de treinta años y se utiliza en muchos países, en España todavía no se conoce mucho, por lo que decidí investigar a fondo y certificarme como instructora y de este modo poner mi granito de arena en la difusión de esta técnica que a mí me parece fascinante.


¿Qué aporta este tipo de lenguaje a la comunicación tradicional entre la madre y el bebé?

Mucho más de lo que creemos. Primero nos ayuda a disminuir rabietas fruto de la incomprensión. A veces escuchamos llorar a nuestros bebés por algo que les hace sentirse incómodos pero no logramos adivinar lo que les sucede para calmarles y nos ponemos nerviosos, sobretodo si somos padres primerizos. Aunque este momento dure sólo minutos se nos hacen eternos y daríamos lo que fuera por entenderles y tranquilizarles. Gracias a los signos los bebés pueden expresarnos su incomodidad con un pañal húmedo por ejemplo, su dolor de tripita, sus ganas de comer más, menos.. etc.

Además, nos hacen posible ver a través de sus ojos y darnos cuenta de cómo interpretan el mundo. Podemos pasear siempre por la misma calle sin reparar en el gatito que está siempre asomado por la ventana de la vecina, nuestro bebé se fija todos los días y le encantaría pararse un ratito.. También podemos entender que nuestro pequeño está inquieto porque se pregunta cuándo llegará su papá, o le encantaría que le diéramos un masajito o merendar un plátano en lugar de un yogourt.. etc Cuando son más mayores podemos enseñarles también el signo de “orinal” para el abandono del pañal, y también el de “ayuda” para cuando aprender a andar o a vestirse solitos.

Una pregunta que te habrán hecho muchas veces, ¿no dificulta la adquisición posterior del lenguaje hablado?

Esta es la pregunta más común que nos hacemos los padres, es totalmente lícita ya que nos preocupa dar siempre lo mejor a nuestros hijos y yo me la hice en su día.

Afortunadamente esto no es así y además es todo lo contrario, lo favorece. ¿Por qué? Porque para enseñar un signo repetimos constantemente la palabra, por lo que el nivel de exposición al lenguaje es mucho mayor, y los niños aprenden por repetición e imitación.

Durante una treintena de años se han realizado numerosas investigaciones al respecto a nivel universitario, (como las de los doctores Jospeh García, Linda Acredolo y Susan Goodwyn) y es por ello que ya se enseñan en muchas escuelas infantiles. 
 
¿Por qué recurrir a un sistema de signos estandarizado si cada familia puede inventar los suyos propios?

En realidad todas las familias tenemos ciertos códigos. Recuerdo que cuando mi hija era un bebé y tenía hambre solía llevarse el dedo índice a los labios y todos sabíamos que quería comer. Claro que podemos inventar muchos más, pero lo bonito de usar un sistema que ya existe como es el de la comunidad no oyente nos permite tener muchos recursos a nuestro alcance. Desde los preciosos vídeos de Baby Einstein, muchísimo material audiovisual, canciones signadas, flashcards para trabajar con imágenes.. etc. Además, si coincidimos con otra familia que también utilice los signos los pequeños pueden entenderse!

¿La utilidad del lenguaje de signos termina cuando los bebés crecen o también tiene aportaciones para niños más mayores?

Hay muchísimos beneficios por explotar. Cuando los niños comienzan a hablar hay ciertas consonantes que les resulta difícil pronunciar, a veces se atascan o se hace más difícil entenderles y los signos pueden ayudar mucho. Por otro lado, los signos son un juego en si mismo ya que podemos enseñarles canciones signadas y contarles cuentos apoyándonos en ellos, de este modo el niño presta mucha más atención, el cuento es mucho más divertido e interactivo.

Y esto no es todo, los signos son una excelente herramienta para fomentar el bilingüismo. Podemos enseñarles palabras en un segundo idioma y el signo hace de traductor, el niño entiende rápidamente en su mente que aunque dos palabras se pronuncien de forma totalmente distinta significan el mismo concepto, (que es el que interpreta a través del signo). Esta para mi es una de las utilidades más importantes que además estoy explotando ahora que mi hija tiene 3 años, y el siguiente paso será el inicio de la lectoescritura, ya que primero aprenderá a “sentir” cada una de las letras.


¿Qué servicios y recursos nos ofreces desde tu página web?

Mi principal objetivo es la difusión de esta maravillosa técnica. Ofrezco charlas informativas gratuitas a todo aquel que le interese, voy organizando grupos en diferentes centros relacionados con la infancia y en alguna ocasión he quedado en una cafetería con grupos de mamás y bebés.

Regularmente suelo ofrecer cursos en distintas modalidades y también talleres de cuentos y canciones, en función siempre de mi escaso “tiempo libre”, ya que tengo una profesión a jornada completa y una hija a la que adoro que reclama toda mi atención y de la que me encanta disfrutar.

Me encanta estar rodeada de familias y bebés y por eso intento sacar ratitos los fines de semana y compatibilizándolos con mi familia. Mi principal objetivo es llegar al máximo número de familias para que sepan que la comunicación con bebés es posible, sencilla y maravillosa, y que no les pase como me pasó a mí, que cuando descubrí los signos para bebés mi pequeña tenía catorce meses y me quedé tan fascinada que lo único que pensé fue: madre mía todo lo que me he perdido!!!!

Os invito a leer e investigar por vuestra cuenta, y si preferís os lo cuento de primera mano, os aseguro que descubrir esto junto a vuestros pequeños será un viaje inolvidable!

Muchas gracias por todo Miriam.

Podéis seguir a Miriam Escacena a través de su página web Comunicación con bebés o en su Página de Facebook.

(Entrevista publicada originalmente en mi blog Madres en Red)

miércoles, 10 de julio de 2013

Ramadan Mubarak


Hoy hemos comenzado el ayuno del mes de Ramadan.
Como cada año, compartimos con nuestro hijo (aunque él no ayuna) la emoción de estos días para que interiorice desde pequeño la importancia de la religión en nuestra familia.
Si queréis saber más sobre este mes, la forma en que lo vivimos y lo que significa para nosotros, podéis leer esta entrada que escribí el año pasado.

Para todas las musulmanas y musulmanes, Ramadan Mubarak.

lunes, 8 de julio de 2013

B y el ratoncito del espacio


"No se sabe qué es más grande: el universo o la creatividad de un niño. Y de eso trata este cuento: de un niño desarrollando su imaginación a lo largo y ancho del universo. Un cuento en el que dos amigos crean juguetes. Y los hacen para los habitantes de otros planetas. Un cuento que enseña también a hacer juguetes con materiales de casa. Un cuento con el que divertirse y aprender sobre la importancia de la creatividad. Una maravillosa aventura protagonizada por... ¡B!".

B ha recibido un regalo muy especial: un cuento personalizado.
El ratoncito del espacio y yo es una historia escrita y diseñada por Rocío de Torres Artillo y Alberto Toledo Ros. Pero es mucho más que un cuento, por eso menciono lo de "diseñada".
Nosotros lo tenemos en versión digital, aunque existe la posibilidad de tener el libro en formato físico (o tradicional).
Las posibilidades son varias: leerlo en el ordenador, imprimirlo en casa (en color o en blanco y negro) o imprimirlo en una copistería. Todas las versiones las tenemos incluídas junto con sus instrucciones.


Os cuento por qué B está tan ilusionado con esta historia (y yo misma también, tengo que reconocerlo):
Ha recibido su primer diploma que espero que pronto luzca en su habitación, el diploma de creador de juguetes.
Su nombre aparece en la portada y continuamente a lo largo del cuento porque el niño o niña a quien se lo regalemos se convierte en protagonista de esta aventura y acompañará al ratoncito del espacio en sus viajes al mismo tiempo que aprendemos a hacer juguetes con material fácil de encontrar en casa.

Pero todavía hay más. Este cuento nos va a dar para pasar muchos ratos entretenidos porque también incluye pegatinas, dibujos para colorear (o decorar), un diseño para estampar en las camisetas y un montón de recortables para jugar con los personajes y crear distintos escenarios.
¡Nos gusta mucho!

Podéis encontrar toda la información sobre este simpático ratoncito en su página web.



viernes, 5 de julio de 2013

Batidos sanos y ricos


Nosotros solemos tomar batidos durante todo el año. Pero ahora especialmente, que llegan los calores, parece que apetecen mucho más, fresquitos...

Los batidos de frutas son sanos y sencillos de preparar. Los propios niños pueden ayudar, sobretodo si, como a B, les encanta eso de apretar el botón de la batidora.
Se pueden hacer de cientos de formas y con montones de combinaciones posibles.
Os cuento uno de los que más tomamos en casa, estos son los ingredientes:
- Plátano
- Manzana
- Un par de galletas
- Yogur de pistacho
- Leche al gusto (según se quiera más espeso o más líquido)
Se pela la fruta, se trocea, se mezclan todos los ingredientes en la batidora... ¡y ya está!

¡Riquísimo!
A veces añadimos frutos secos, otras veces un poco de cacao en polvo... es cuestión de echarle imaginación.

Aunque todavía no lo he probado, se puede hacer su versión helada.
Cuando era pequeña, una de mis tías hacía unos polos caseros bastante rudimentarios, pero que a los niños nos gustaban mucho: Mezclaba leche con azúcar y la ponía en una cubitera de hielos (de las típicas que suele haber en las casas), cuando estaba un poco cuajado pero todavía no se había congelado del todo, pinchaba unos palillos en cada cubito y en unas horas ya tenía los polos preparados y listos para regalar a cualquier niño que se acercase a visitarla.
Imagino que con el batido se podría hacer algo parecido.

¿Y en vuestra familia qué tomáis para refrescaros en verano?

martes, 2 de julio de 2013

Aprendiendo en el campo


Hace días que no paso por vuestros blogs ni por los míos, porque hemos estado de viaje. Nos apetecían unas mini-vacaciones y estuvimos pensando a dónde ir, hay tantos lugares por conocer...
Finalmente hemos estado en varios sitios, pero uno de ellos ha sido especial por las experiencias vividas.

Mi marido quería enseñarnos el lugar en el que pasaba sus veranos de pequeño junto a su abuelo, donde tiene recuerdos muy entrañables y aun vive allí parte de la familia que B y yo no conocíamos.
Y hacia ese lugar nos encaminamos como inicio de nuestro viaje.
Cuando se acabaron las carreteras y comenzaron los caminos, empezó también nuestra aventura.

Durante varios días hemos conocido la verdadera vida del campo, con todo lo bueno y también su dureza a veces.
Y es que no estábamos en un pueblo, sino en el campo, campo. Con muy pocas casas desperdigadas por ese paisaje que se ve en la foto superior.
Hemos conocido la hospitalidad en su sentido más real, nos han ofrecido lo mejor que tenían.
Para mí ha sido muy interesante conocer a personas que hace muchos años ni me podía imaginar tenerlas al lado, si acaso en los documentales de viajes o de otras culturas.

Estos han sido nuestros aprendizajes:
La sencillez, la humildad, la generosidad... que aun conservan muchas personas.
El recibimiento a una "extraña" (en este caso yo) sin recelos, sin miedos y sin rechazo, esforzándose por darme lo mejor.
El placer de disfrutar de los productos naturales: leche fresca, huevos recién puestos, verdura cultivada por ellos, el pan horneado en casa (y nada de horno eléctrico...).
Dormir en el suelo, sobre pieles de cordero y mantas blanditas.
Respirar aire puro, percibir los olores de la naturaleza, el frescor de la noche y el silencio mirando las estrellas.

Es cierto que en algunos momentos ha sido incómodo porque los adultos nos acostumbramos pronto a los pequeños lujos de cada día y queremos tener un cuarto de baño como el nuestro o simplemente abrir el grifo y que salga agua. Pero resulta que hay gente que no vive como nosotros.
Sin embargo para B todo ha sido aventura: sacar agua del pozo, correr detrás de las gallinas, visitar a los terneros, y jugar sin parar con los primos, sin horarios y sin zapatos.
Creo que se ha sentido libre de verdad.

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