Hoy comparto propuestas muy apropiadas para la época de verano, aunque por supuesto se pueden hacer durante todo el año. Pero parece que con el calor nos animamos más a jugar con agua e incluso nos da menos pereza que los peques se manchen.
Los trasvases pueden empezar a practicarse desde bien pequeños, cuando empiezan a controlar los movivmientos de brazos y manos y la coordinación mano-ojo. A medida que los niños crecen iremos ampliando los materiales y actividades.
Y lo bueno es que se pueden hacer casi en cualquier parte, y con nuestra caja mucho más, al poder llevarla de un sitio a otro.
Si estamos dentro de casa y lo vemos necesario, siempre se puede recurrir a cubrir la mesa y si tenemos patio, jardín, etc. mejor que mejor.
Recordad que con estos ejercicios practicamos destrezas y manejo de utensilios de la vida diaria. Además son muy entretenidos y casi siempre éxito seguro al permitirles manipular libremente.
¿Qué os propongo incluir en esta caja?
Lo primero es el material que los niños van a trasvasar, que no tiene por qué ser nada especial, nos sirven cosas que suele haber en casa. Así es que vamos a meter en la caja una botellita de agua y varios botes con, por ejemplo, harina, pan rallado, fideos, garbanzos... o incluso tierra (transplantar nuestras macetas también es una actividad de trasvase).
A continuación viene lo más entretenido: elegir los objetos con los que hacer los trasvases. Y aquí os propongo echar mano de la imaginación porque casi todo vale.
Para el trasvase de líquidos:
Botes, cuencos, vasos, embudos, cubos, regaderas, cucharones, jarritas, jeringuillas, pipetas, esponjas...
Para el trasvase de sólidos:
Cubos, vasos, platos, cuencos, coladores, pinzas, cucharas de todos los tamaños, palas, envases de distintas alturas y medidas...
Una variante muy veraniega de los trasvases de líquidos son las paredes de agua. Os dejo una foto de Zeroseis, si pincháis en el enlace veréis imágenes con más ideas. (Importante: cuidado con las botellas cortadas, conviene proteger muy bien los bordes con cinta aislante o esparadrapo para evitar rasguños).
Una posibilidad sería hacer una caja temática con estos elementos para que los niños (con más o menos ayuda nuestra) puedan fabricar su propia pared.
Y ahora contadme... ¿qué más cosas incluiríais en la caja?
Estas son las otras entradas del Taller para aprender a hacer Cajas Temáticas:










