Aprendizaje respetuoso como parte de la crianza

miércoles, 29 de febrero de 2012

Miércoles mudo: Jugamos a los bolos

Con las piezas del juego de construcción.



domingo, 26 de febrero de 2012

Juego de mesa: colores y números

Para hacer este juego me he inspirado en una idea del blog Para mi peque con amor, que podéis ver aquí.
La propuesta original es para jugar con colores, yo la he variado un poco y he añadido los números.


La base del juego es un cartón con medida 41x80 cm (aunque esto puede ser variable, ya que el juego se puede hacer más grande o más pequeño).
He pegado dos rectángulos de cartulina para señalar la "salida" y la "meta".
Las casillas las he hecho con cuadrados de papel de colores (de los que se usan para escribir notas) y en ellas he escrito los números del 1 al 20. He elegido seis colores que se van repitiendo siempre en el mismo orden, así podemos elegir si queremos jugar con números o con colores, dependiendo de las etapas y los gustos de cada niño o niña.
Para hacer el dado he usado una caja de té vacía (de cartón). He pegado en cada cara un cuadrado de papel de un color diferente (los mismos colores de las casillas) y he escrito los números del 1 al 6 en el dado.
Las fichas pueden ser cualquier cosa que tengamos en casa, nosotros hemos elegido unos muñecos pequeños.


En el enlace del blog Para mi peque con amor que he puesto al principio, podéis ver la explicación para jugar con colores.
Para jugar con números, vamos avanzando por las casillas, moviendo la ficha tantas veces como nos indique el dado.
La partida termina cuando todos llegamos a la meta. Por el momento no hay ganadores ni perdedores.
Más adelante, si Dios quiere, podemos usar este mismo juego para practicar con las sumas y las restas. Pero eso será más adelante.

viernes, 24 de febrero de 2012

Maracas caseras

Comentaba en algunas entradas anteriores que tenía la intención de empezar a proponer a B actividades relacionadas con el tacto, el olfato, el oído y el gusto. Para compensar la cantidad de actividades visuales que hacemos y concentrarnos también en el resto de los sentidos.
Así es que he hecho unas maracas.
He utilizado botellas pequeñas de yogur líquido que he rellenado con distintos materiales. Tengo que decir que en casa no solemos consumir yogures líquidos, los he comprado expresamente para hacer las maracas. Se podrían hacer también con otro tipo de botellas, pero me ha gustado mucho la forma y tamaño de estas porque facilita su manejo. Seguramente que compraré algunos más para aumentar la colección.
Hay múltiples posibilidades a la hora de elegir los objetos para poner dentro de las maracas. En esta ocasión yo he optado por garbanzos y palillos, que producen un sonido muy diferente.
Como estas botellas no tienen tapón, las he cerrado con trozos de unos globos que se nos rompieron hace días. He tensado bien el trozo de globo y lo he sujetado con una goma, dando varias vueltas para ajustarlo bien, y luego lo he reforzado con cinta aislante (a prueba de niños).


He hecho cuatro maracas, iguales de dos en dos en cuanto al material de relleno, porque mi idea era proponer a B un juego de emparejar por sonidos iguales.
Pero el juego no ha tenido éxito, B no entendía bien lo que le estaba pidiendo que hiciera. El hace muchos juegos de emparejar, pero siempre en base a características visuales. Esta vez no ha salido como yo esperaba, supongo que es pronto. De todas formas, me quedo con la idea porque me parece una actividad muy interesante para proponerla más adelante.

Aun así, las maracas han tenido mucho éxito desde el punto de vista sensorial.
B lleva varios días jugando mucho con ellas. Las agita y se divierte escuchando como varían los sonidos de unas a otras, y también dependiendo de la forma de moverlas y la fuerza con que lo hace.
Además nos hemos dado cuenta de que los trozos de globo tensados (que hemos usado para taparlas) funcionan como una especie de tambor y cuando los golpeamos con los dedos o las baquetas, producen un sonido realmente bonito.

No me ha costado casi nada hacerlas, ha sido rápido y sencillo.
¿Os animáis?

miércoles, 22 de febrero de 2012

Escuela Montessori de Casablanca


Si en un futuro decidiésemos escolarizar, o el propio B lo pide, es bueno saber que esta es una de nuestras alternativas: la Escuela Montessori de Casablanca.
Para quienes no conocen los principios de la pedagogía Montessori, copio parte de la información de la pagina web de esta escuela.

Contexto
- Mezcla de distintas edades.
Esto ofrece responsabilidad a los más mayores y estimulación a los más pequeños; favoreciendo la cooperación, la no-competitividad, el respeto mutuo y los cambios.
- Libre acceso al material.
No todos los niños tienen las mismas necesidades en el mismo momento, por eso ellos pueden elegir sus actividades según sus motivaciones y dedicarse a ellas tanto tiempo como deseen.
- Acompañamiento individual.
Atención individual a cada niño para que pueda evolucionar libremente, a su ritmo, en un entorno adaptado a sus necesidades.
- Autocorrección.
El material Montessori ofrece la posibilidad de autocorrección, así los niños comprenden por sí mismos sus posibles errores.

Contenido
El material Montessori se divide en cuatro grupos:
- Vida práctica.
Los niños manipulan objetos de la vida cotidiana, esto les permite perfeccionar sus movimientos en un clima de confianza.
- Sensorial.
Los niños exploran y comprenden el mundo gracias a sus sentidos. Para organizar su pensamiento, les ayudamos a clasificar, ordenar, distinguir, precisar y generalizar.
El material de biología, geografía y experiencias científicas también es manipulado de forma sensorial.
- Lenguaje.
De la escritura a la lectura, pasando por el enriquecimiento de su vocabulario.
- Matemáticas.
Los niños comienzan a adquirir sensorialmente las primeras nociones matemáticas a través de material concreto. Luego, poco a poco, se introducen en los conceptos abstractos.

Otras actividades
- Talleres.
Teatro, música, baile, arte plástico, psicomotricidad, cocina, ecología, jardinería...
- Consejo infantil.
Para que los niños desarrollen su espíritu crítico y participen en la organización de la clase, hay un espacio de diálogo en el que cada niño habla de sus deseos, sus dificultades y lo que le ha gustado durante la semana.

Desde aquí se puede acceder a su pagina web, donde encontraréis una biografía de María Montessori y más información sobre su pedagogía y las actividades de la escuela (en francés).

Miércoles mudo: Juego de enroscar



domingo, 19 de febrero de 2012

¿Qué es?


Creo que en la mayoría de nuestras actividades (tanto los adultos como los niños) utilizamos la vista bastante más que el resto de los sentidos.
Considero importante también el saber concentrarnos en la información que percibimos a través de la piel, oído, nariz, manos...
Hace tiempo que B reconoce visualmente el triángulo, el cuadrado y el círculo. Sabe sus nombres y los diferencia perfectamente. También hay otras formas que conoce y le gustan mucho, y por eso las suelo incorporar a nuestros juegos: corazones, estrellas y medias-lunas.
Aunque para este juego he querido que nos centremos solamente en las figuras geométricas que he mencionado antes.
He recortado cuadrados, círculos y triángulos de cartón y los he dejado tal cual, sin decorar, con la intención de que sean lo menos visuales posible.


Se los he dado a B y le he dejado jugando con ellos en juego libre. Los ha estado tocando, girando, los ha tirado, los ha recogido... y manipulado a su antojo.
Después de un buen rato, le he propuesto a B una cosa que le suele gustar: taparle los ojos y jugar sin ver.
He metido todas las figuras en una bolsa de tela y le he pedido que las cogiese de una en una y me dijese qué figura era.
Círculos y triángulos los ha reconocido inmediatamente y sin dudar.
Y con los cuadrados ha pasado una cosa muy curiosa al principio. Las primeras veces que cogía un cuadrado su impulso, sin pensar, era decir "es un triángulo". Pero luego, él solo, seguía tocando y se daba cuenta de que había cuatro lados (y no tres) y se autocorregía: "no, es un cuadrado".
Y esta es otra de las cosas que me ha hecho reflexionar, como muchas otras que observo en los procesos de aprendizaje de mi hijo. Y es que yo nunca le he explicado que el triángulo tiene tres lados, y el cuadrado tiene cuatro, y el círculo no tiene ángulos. Es información que ha interiorizado por sí mismo, yo simplemente le he facilitado el material en diversas formas y le he permitido experimentar libremente con él, respetando tanto las veces que ha querido hacerlo como las que no.
Ahora todas las formas están en un cuenco en su estantería.
Ya ha perdido el interés en tocarlas con los ojos tapados (aunque a lo mejor más adelante le vuelve a interesar), pero están a su alcance para que pueda jugar con ellas cuando y como quiera.

jueves, 16 de febrero de 2012

Una balanza

He hecho una balanza para B a partir de una idea del blog Homeschool en México: Aprendiendo sin escuela.
Ellas hicieron su balanza con latas de atún, podéis verlo aquí.
Yo he utilizado las tapas de unos botes de chocolate para untar.
También he usado hilo y una percha.


Con un metro de costura he medido el diámetro de una tapa y he dividido la medida entre tres.
He marcado los puntos con un rotulador para luego hacer agujeros en ellos.
He hecho los agujeros con un pincho de metal de los que se usan para hacer brochetas en la barbacoa. He calentado el pincho en el fuego de la cocina y como las tapas son de plástico, ha sido muy fácil agujerearlas así.
Después he cortado tres hebras de hilo de la misma longitud. He atado un extremo de cada hebra en cada agujero y los otros extremos los he atado entre sí.
A continuación he hecho lo mismo con la otra tapa.
Ya tenemos los dos platos de la balanza, sólo queda colgarlos en un soporte. Yo he elegido una percha.


No pretendo con esto iniciar a B en las unidades de medida del peso. Es simplemente un juego de manipulación y experimentación libre.
Poniendo objetos en cada uno de los platos, cambiando, añadiendo, quitando... los niños observan que ocurre con la balanza.
Podemos dejarles solos en su aprendizaje o podemos preguntarles sobre lo que están haciendo (eso depende de la forma de enseñanza de cada cual). Podemos proponerles también que intenten equilibrar la balanza. Y con los mas mayores, darnos cuenta de que a veces el mismo volumen no quiere decir el mismo peso.
Ellos mismos irán interiorizando los conceptos al comparar las distintas situaciones.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...