Aprendizaje respetuoso como parte de la crianza

domingo, 26 de abril de 2015

Los viernes no hay clase

Un acontecimiento detrás de otro me llevaron a esta nueva ausencia en el blog.
Hoy vuelvo para contaros que sigo escrbiendo desde un nuevo espacio y que "B aprende en casa" se da por cerrado, aunque no tengo intención de cerrarlo realmente porque recibe visitas cada día, así es que supongo que hay cosas útiles y de interés para alguien. Además de ser una especie de libro de recuerdos para nosotros, donde quedan plasmados tantos momentos importantes en este camino recorrido con mi B de la mano, aprendiendo juntos.

Apuesto, decidida y sin ninguna duda, por la educación en casa.
Si os interesa el aprendizaje en el hogar, podéis acompañarme en mi nuevo blog donde compartiremos y nos aportaremos experiencias e ideas.

Gracias por estar ahí todo este tiempo y os espero, si os apetece, en Los viernes no hay clase.

miércoles, 28 de enero de 2015

Qué hacer con el material infantil que ya no usamos

Fuente

Una mudanza es la perfecta ocasión para deshacernos de todas aquellas cosas que ya no usamos y que guardamos por si acaso, porque es un recuerdo, porque me da pena tirarlo... y que al final acaban haciendo torre en alguna parte de nuestra casa y, seamos realistas, nunca vamos a usar.
Si encima vamos a irnos a una vivienda más pequeña, entonces ya no queda otra.
Pero tampoco es necesario mudarse para hacer una buena limpieza de trastos varios, sólo hay que tener ganas y hacer el esfuerzo de proponérselo.

Me ha resulatdo muy ameno leer un librito que se llama "Mudanza Minimalista" (y que podéis descargar gratis aquí), de Valentina Thörner. Y sintiéndome inspirada, me puse primero con mis cosas y después pasé a las cosas de B.
Lo primero que decidí que ya no necesitábamos fueron los juguetes de cuando era más pequeño, que llevaban ya montón de tiempo sin ser usados. Me pareció buena la idea de regalarlos a un primo más pequeño, pero pensé que era muy feo llevármelos a escondidas y a ver qué le contaba luego cuando se diese cuenta de que no estaban. Eso nunca, quise ser madre sincera y le pregunté qué le parecía regalarle a A esas piezas de construcción con las que hacía tanto tiempo que él no jugaba... "¿Quéeeeeeee?" Se puso a construir cosas enseguida, pero la emoción le duró sólo esa tarde. Veremos cómo lo hacemos.

Las cosas que guardo de B y que realmente no se usan son esos juguetes que os cuento y el material educativo que también es de edades anteriores, además de libros de actividades y cuadernos acabados que he almacenado sólo de recuerdo. En algún sitio de la página de Valentina he leído la propuesta de hacer fotos de aquellas cosas que guardamos porque son recuerdos y desprendernos de la cosa en sí, me parece muy buena idea ¿y a vosotras?

Bueno, vamos con los consejos.
Hacemos tres montones y clasificamos las cosas en: "lo vendo", "lo regalo" y "lo tiro".

"Lo vendo"
Una vez vi a una niña vendiendo sus juguetes. Montó un tenderete en la puerta de su casa (vigilada desde la ventana por su madre) y vendía cada cosa a 1 euro.
Puede ser una buena idea para que los peques se saquen unas moneditas y que luego pueden gastar en algún juguete nuevo.
Otro tipo de material lo podemos vender por internet en las páginas que hay para ello.

"Lo regalo"
Sólo si los niños están de acuerdo.
Yo puedo recordarle a B cuáles de sus juguetes vienen de sus primos más mayores, así seguro que lo ve de otra forma y no le parece algo malo que esas preciadas posesiones vayan pasando de mano en mano.
También nosotras tenemos que entender que hay cosas que aunque se les hayan quedado pequeñas tienen un valor sentimental grande para ellos, si no son muchas y caben en casa sin demasiado trastorno... ¿por qué no ceder?
Si no tenéis a quien regalarlo, siempre podéis sortearlo en el blog...

"Lo tiro"
¡Uy! Esto quizá es lo que más nos cuesta porque si quisiéramos tirarlo ya lo habríamos hecho...
Vamos a tirar sólo lo que no le sirve a nadie, en nuestro caso serían esos cuadernos y fichas acabadas.
Aquí volvemos a la propuesta de hacer fotos de los recuerdos que queremos guardar y de las cosas físicas nos quedamos con muy poquitas elegidas cuidadosamente (si me pongo a guardar todos sus escritos desde los 5 años hasta que deje de estudiar, ya me puedo preparar un cuarto sólo para eso).

Finalmente, las cosas de B han cabido en una sola caja (grandecita, pero sólo una).

¿Guardáis muchas cosas de vuestros hijos? ¿Qué hacéis con las que ya no usan?

**********

viernes, 23 de enero de 2015

De japoneses y decepciones

Hace varias semanas convocaron una reunión en el colegio de B.
Entre otras cosas, nos presentaron al nuevo equipo pedagógico (así llaman ahora a los maestros/as) y al coach... ¡Sí, tenemos coach!
¿Y qué es un coach? Pues una cosa que está ahora muy de moda. Básicamente se podría traducir por entrenador, pero la definición más molona es "alguien que acompaña, instruye y entrena a una persona o a un grupo de ellas, con el objetivo de conseguir alguna meta o de desarrollar habilidades específicas". Vamos, que con el coach la calidad educativa del colegio va a aumentar bastante.
Y la otra gran novedad de la reunión era comunicarnos que nuestro cole iba a ser pionero en un proyecto matemático único en el país: ¡iban a introducir el ábaco Soroban en las clases de matemáticas!
Y para ello, varios profesores habían viajado hasta Japón para aprender de primera mano el uso de este ábaco.

Aquello me emocionó muchísimo (amante de las matemáticas que soy) y ya me imaginaba a mi B convertido en un genio del cálculo mental.
Quizá de mayor, poniendo en su currículum que en el colegio aprendió a usar el ábaco Soroban, podría conseguir un buen trabajo en alguna gran empresa de Japón, que allí lo usan hoy en día para tareas de contabilidad y similares, y según he podido leer tiene más éxito que las calculadoras.

Tengo que confesar que hasta ese momento no había oído hablar del ábaco Soroban en mi vida... Así es que me puse a buscar información y os cuento sólo un poquito, que hay hasta libros escritos sobre él...
Para empezar, esto es un ábaco Soroban:

Fuente

Es un ábaco tradicional japonés que utiliza un sistema de numeración décimal.
Cada una de las varillas representa un orden de unidades. Las cuentas de la parte superior tienen un valor de 5 y las inferiores un valor de 1.
Entre sus beneficios están: Fomenta la habilidad numérica. Su uso habitual mejora la capacidad de concentración, el razonamiento lógico, la memoria, el procesamiento de información de forma ordenada y la atención visual. Ejercita el cerebro y dicen que muchas veces los cálculos matemáticos con este ábaco son más rápidos que con una calculadora electrónica.
Si queréis saber más concretamente cómo realizar con él las operaciones aritméticas, podéis leer aquí.

Pasaban las semanas y estaba yo impaciente porque empezasen ya con esa maravilla de las matemáticas. Y por fin llegó la notita... incluyendo el precio del ábaco y las cuotas que nos iba a tocar pagar cada mes por el bien del ejercicio cerebral de nuestros pequeños. Porque no, no entraba en las clases de matemáticas diarias...
Ahhh!! Que los profes habían tenido que pasar unos días en Japón (y eso hay que pagarlo), y además tenemos coach...

Pues nada, mi gozo en un pozo, porque no hemos apuntado a B a las clases de Soroban. Y ya no es por una cuestión económica, sino que hemos pensado que esas horas de extraescolares puede hacer otras actividades que le apetecen más.
Quizá, si lo vemos muy importante, podemos comprar el ábaco y aprender en casa. ¿Cómo lo veis? ¿Creéis que podré yo aprender por internet y luego enseñarle a él, o me tocará irme a pasar una temporadita a Japón para aprender allí?

**********

martes, 20 de enero de 2015

Para los más mayores: experimento de densidades. Para los más pequeños: experimento de disoluciones y colores

Esta actividad la hemos sacado de Experciencia.


Para un niño como B, de 6 años, la hemos realizado en su versión más sencilla.
Necesitamos unos cuantos caramelos como los de la foto (de chocolate y con cobertura de colores) y un recipiente con agua. Mejor si tiene el fondo blanco porque veremos mejor el efecto.
Se trata simplemente de colocar varios caramelos de distintos colores dentro del agua y ver qué ocurre.

Vemos como los colores se van disolviendo en el agua y se alejan del caramelo, que se va quedando únicamente con el color marrón del chocolate.
Hay dos cosas que a B le han sorprendido:
- Dejando pasar bastante rato, las letras "m" se han despegado de los caramelos y se han quedado flotando en el agua. No he podido hacer foto porque el peque enseguida se ha puesto a querer pescarlas con el dedo, pero ya os digo que teníamos un grupito de emes en la superficie del agua.
- Los colores de los diferentes caramelos no se han mezclado entre ellos, sino que se ha formado una especie de barrera y cada color se ha quedado sin salir de su lugar.


Si pincháis en el enlace de Experciencia que he puesto al inicio, encontraréis la explicación de lo que ha sucedido y a partir de ahí, con los niños más mayores, podemos introducir el estudio de densidades y corrientes de agua.

Ya sabéis que en casa hemos hecho más de una vez las actividades que nos proponen en Experciencia. Hace poco he encontrado otro espacio que también acerca la ciencia a los más pequeños de una forma muy amena, se llama Pensamiento DiverGente. Me gustaría también hacer alguno de los experimentos que nos proponen.
¿Conocéis estas páginas? ¿Hay otras del mismo tipo que os gustan y queréis compartir con nosotras?

**********

sábado, 17 de enero de 2015

Actividades a partir de un texto


Ya no preparo, como antes, actividades tan vistosas o adapataciones caseras (y más o menos originales) de material de aprendizaje que me gusta. Estamos en otra etapa, tanto B como yo, y nuestro material suele ser mucho más sencillo y convencional, aunque no por ello menos educativo.
Quiero contaros en los próximos días qué clase de actividades hacemos en casa por si a alguien le sirve para coger ideas. Estamos hablando de un niño de 6 años, pero esto no quiere decir que todos los niños de la misma edad estén haciendo las mismas cosas. Como siempre digo, cada uno a su ritmo.

Hoy os cuento actividades que hacemos a partir de un texto escrito, que normalmente es un cuento. Y que en nuestro caso conviene cambiar a menudo porque B memoriza con una facilidad increíble y hay veces que no sé si está leyendo muy bien o está recitando de memorieta...

En primer lugar, lectura. Lee él solo y yo le ayudo si alguna palabra no le sale.
Después, a partir de lo leído:

- Repasamos las palabras con las que ha habido dificultad

- Preguntas
Le pido que me cuente la historia a su manera para comprobar si ha comprendido lo que ha leído.
También le hago preguntas más concretas sobre cosas que han aparecido en la lectura.

- Ampliamos vocabulario
Ponemos atención en las palabras nuevas que B no conocía y hablamos de su significado.

- Copia
Le pido a B que copie varias frases del cuento, de esta forma practica con la escritura al mismo tiempo que se entrena en atención y concentración.

- Dictado
Seguimos con la escritura, pero ahora soy yo quien lee y él escribe las palabras que yo le voy diciendo. Así compruebo que sabe escribir cada uno de los sonidos.

- Dibujo libre
Podemos terminar pidiendo a los niños que dibujen lo que quieran relacionado con la historia que han leído.

Podéis ver que son actividades muy sencillas de preparar, no hay ninguna complicación, y al mismo tiempo es un ejercicio muy completo de lectura, escritura y comprensión.

¿Más sugerencias?

**********

jueves, 15 de enero de 2015

Mi proyecto con las educajas


Os contaba la última vez que tengo pensado poner en marcha el sistema de educajas para las actividades en casa con B, después de leer los dossiers de Marvan: Utilizando las educajas y 170 ideas para meter en una caja (aquí).
La foto superior la he sacado de esos documentos y es un ejemplo de lo que tengo en mente, ya que dispondremos de muy poco espacio físico, además de que nosotros completaremos la formación del colegio, por lo que no vamos a usar demasiadas cajas para no sobrecargar de tareas al niño. He pensado en un mueblecito de sobremesa de unos tres cajones, que aun no tengo pero espero encontrar algo que se adapte a lo que necesitamos.

¿Y por qué las educajas?
Nunca las hemos usado, pero me encantó leer los libritos que os he comentado y quiero probar con ellas.
A mí me permite organizar y planificar de antemano, sin tener que estar pensando a última hora qué hacer o cómo hacerlo. Incluso, si reservamos un cajón a cada materia podemos tener todo preparado días antes porque no es obligatorio hacer todas las educajas todos los días, tal y como yo he pensado en nuestro caso.
A nuestro hijo le va a aportar autonomía, cosa que necesita en sus actividades, al poder organizarse solo, sabiendo lo qué tiene qué hacer, dónde cogerlo y dónde dejarlo al acabar. Así como la satisfacción personal del trabajo terminado, que con este material queda muy claro.

Mi plan es continuar aprendiendo en casa, completando lo impartido en el colegio en algunos casos, y de forma independiente en otros. Y para ello quiero un método que nada tenga que ver con la forma de funcionar en la escuela porque no quiero hacer una continuación de ella, sino algo claramente distinto.
Además de que la idea original implica actividades cortas y eso me gusta mucho.

Hay días que B trae deberes para casa, eso siempre será lo primero y si considero que es demasiada tarea, esos días no haremos nada más.
Para los otros días, estas son las materias que quiero meter en las educajas, con tres cajas para cada día:
- Matemáticas (porque en casa vamos más avanzados que en el temario del colegio)
- Lectura en castellano
- Caligrafía (porque en el colegio le dan mucha importancia y B necesita practicar bastante, alternando árabe y español)
- Geogrfía (a B le encanta)
- Experimentos (porque quiero seguir acercándonos a la ciencia de una forma amena)
- Juegos (porque se puede aprender jugando)

Estas materias se pueden ir alternando y combinando con actividades más lúdicas, dejando también que B elija algo de lo que quiere hacer al día siguiente y de esa forma participe más activamente.
Nos queda empezar a ponerlo en práctica y contaros.

**********

lunes, 5 de enero de 2015

Educajas: cómo usarlas y 170 ideas para poner en ellas


Este material que veis en las fotos ya lleva bastantes días conmigo, pero no quería escribir sobre él hasta haberlo leído todo y poder dar mi opinión.
Se trata de dos dossiers cuya autora es Marvan, del blog Orca (muchas de vosotras ya la conocéis porque su blog es una referencia para todas las madres interesadas en la educación en casa, además de que al tener hijos más mayores ya tiene una experiencia y un camino recorrido que nos viene genial a las que vamos detrás).
Resumiendo mucho, tengo que deciros que me ha encantado leerlo y que me ha devuelto las ganas de incorporar las educajas a nuestra forma de trabajar en casa, de hecho ya tengo algunas ideas para poner en práctica.

¿Qué es lo que vamos a encontrar en estos dossiers?

"Utilizando las educajas" nos cuenta el origen de este sistema para organizar las actividades esducativas con los niños y cuál es la manera tradicional de usarlo, pero también cómo se puede modificar para adaptarlo a cada familia, cada niño, las circunstancias de cada momento, el espacio físico disponible, la forma de entender el aprendizaje... etc.
Tenemos fotos, ejemplos, y sobretodo la experiencia real de una familia usando las educajas durante cinco años, con las adapataciones que han hecho a lo largo de ese tiempo cada vez que lo han necesitado.
Además podemos leer sobre distintas maneras de llenar las educajas, más libres o más estructuradas y lo bueno que nos aporta cada una de las formas, al mismo tiempo que ganamos en organización y en planificación.
Y por último un montón de ejemplos de cómo estructurar un día con educajas para niños de diferentes edades.

"170 ideas para meter en una caja" incluye propuestas de cosas que se pueden poner en ellas. ¿Por qué? Porque es muy fácil caer en la tendencia de rellenarlas con libros, fichas y cuadernos.
Todo esto vale, claro que sí, pero es que las posibilidades son ilimitadas...
Las educajas permiten desarrollar toda nuestra creatividad como facilitadoras y acompañantes en el aprendizaje de nuestros hijos y eso es lo que vamos a encontrar en estas 170 ideas, además de que seguro que nos dan pie a imaginarnos muchas más a partir de ellas.
¿Pero sabéis qué es lo mejor? Que aunque no usemos el sistema de educajas, en este dossier vamos a encontrar propuestas para presentar actividades en casa cuando no se nos ocurre qué hacer o cómo hacerlo. Este documento puede ser nuestra inspiración.

Bueno, tengo que deciros que estoy emocinada porque ya tengo en mente lo que quiero hacer. Espero poder contaros con más detalle en la próxima entrada, si Dios quiere.
Mientras tanto, os recomiendo 100% los dossiers.
Si queréis comprar los dos juntos, podéis hacerlo desde aquí, además de encontrar información y el índice de contenidos.
Y si queréis comprar sólo las "170 ideas para meter en una caja", el enlace es este.

Si alguna ya los tenéis, contadme... ¿os han gustado tanto como a mí?

**********

viernes, 26 de diciembre de 2014

Colección de cuentos "El zoo de las letras"


Este es uno de los mejores regalos que ha recibido B porque le estamos sacando un gran partido.
Se trata de la colección El zoo de las letras. Está compuesta de 32 cuentos, cada uno de los cuales tiene como protagonista a un animal y está dedicado a una letra del abecedario (varias letras se repiten en sus diferentes sonidos, por ejemplo, la letra "c" tiene tres libros: uno con "ca, co, cu", otro con "ce, ci" y otro con "ch").
 
Los relatos son de Beatriz Doumerc y las ilustraciones de Tría 3.
Pertenece a Círculo de Lectores y está recomendada a partir de 3 años.
Cada libro incluye un cuento y varias actividades relacionadas con él.


Aunque se recomienda desde 3 años, es prefecta para niños más mayores (B tiene 6). De hecho, a mí me parece un nivel alto para niños tan pequeños, quizá la recomendación está pensada para leer en un principio en compañía de los padres. 
Los cuentos están escritos en letras minúsculas y a edades tan tempranas no suelen todavía estar muy sueltos en esta lectura, aunque todo depende de cada niño/a.

Las actividades que se proponen son preguntas sobre lo que se ha leído, buscar palabras con determinados sonidos, dibujar, colorear, recortar, resolver adivinanzas, inventar poemas... y otras más que se nos pueden ocurrir en casa según los objetivos que ellos nos dan:

- Comprender lo que se lee
- Narrar experiencias de la vida cotidiana
- Desarrollar la atención
- Identificar los sonidos y las grafías
- Ampliar vocabulario
- Ampliar conocimientos sobre el lenguaje
- Ampliar conocimientos sobre cultura general
- Discriminar fonética y visualmente los sonidos
- Manipular formas de manera creativa
- Dotar de significado a las formas
- Recordar textos de la tradición oral
- Jugar con el lenguaje
- Ejercitar la coordinación visomanual
- Desarrollar la creatividad
- Estimular la atención
- Asociar imágenes con palabras

Y lo mejor es que con estos objetivos y las tareas asociadas podemos hacer cosas parecidas con otros cuentos que tengamos en casa y sacar montones de ideas a partir de cada libro.


El preferido de B se llama "El inquieto Roque", ¿os imagináis por qué?

**********

jueves, 18 de diciembre de 2014

Ideas para que no se nos pierdan los niños

Un conocido me contó una vez que cuando era pequeño se fue a pasar las vacaciones al pueblo, con sus abuelos.
Un día salió solo de casa y se perdió. No sabía volver ni sabía explicar a nadie donde vivía. Finalmente le encontraron y todo quedó en un susto.
Pero desde ese día, cada vez que él y su hermana salían a la calle, el abuelo les colgaba un cartel del cuello en el que ponía: "Somos los nietos del Tío Anselmo".

Hoy ya somos más sofisticadas y no se nos ocurre colgar carteles en el cuello de nuestros hijos. Sin embargo el temor de que se nos pierdan lo tenemos también cuando hacemos salidas a sitios con mucha gente.
He estado buscando por la red y os traigo algunas ideas que los padres/madres de ahora están empezando a usar o a proponer.

Las primeras son formas de identificar a los niños para que quien los encuentre sepa cómo devolverlos. Son originales, coloridas y vistosas, pero hay que reconocer que la idea que hay detrás de todas ellas es la misma que el Tío Anselmo tuvo hace tantos años, cuando diseñó los cartones para el cuello de sus nietos.

Elblogdenicolasito

Andrea's Crafts

Mami ¿te ayudo?

Sevilla con los peques

Ahora un par de truquitos de lo más original, que nos da esta madre, para localizarles fácilmente si les perdemos de vista:
Vestirles con colores llamativos para que destaquen entre la multitud.

Paola Schmitt

Darles unos silbatos y decirles que si se pierden se pongan a pitar sin parar hasta que demos con ellos.

Paola Schmitt

Y la última la encontré en Pinterest y me parece muy práctica, pero sólo para niños muy quietecitos. O quizá el "punto de seguridad" lleva pegamento...

Pinterest de Rashell Reed

¿Cuál os gusta más?
Si tenéis otras ideas podéis dejarlas en los comentarios.

**********

domingo, 14 de diciembre de 2014

La lectoescritura en diferentes idiomas


B está aprendiendo varios idiomas, algunos ya los maneja bastante bien.
Su idioma materno, o principal, es el castellano. El idioma en el que siempre se ha expresado básicamente, aunque me doy cuenta de que dentro de poco seguramente sea un idioma que pase a un segundo plano para él, ya que sólo lo habla conmigo. No ve la tele en castellano y no habla con nadie más, excepto en las visitas familiares (muy espaciadas) y alguna conversación por teléfono.
En su entorno se habla en otros idiomas.

Va a un colegio bilingüe árabe-francés, donde se hablan y se aprenden los dos idiomas por igual, dedicando el mismo número de horas a cada uno. De hecho, tiene asignaturas, como matemáticas o ciencias, que las da repetidas en ambos idiomas.
El árabe que se aprende en el colegio es el clásico, pero el que se habla en la calle (y B habla con su padre) es un dialecto en el que muchas palabras son diferentes. Así es que en la práctica es casi como aprender dos lenguas distintas.
Tiene además clases de inglés, pero esto a nivel muy básico todavía.

En ningún momento he tenido miedo de que se hiciese un lío al hablar. Conozco niños que hablan varios idiomas y he visto que siempre tenían claro cómo hablar según con qué personas o en qué lugares. Después he comprobado con mi hijo que efectivamente es así.
Sin embargo sí tenía un miedo: la confusión entre el castellano y el francés a la hora de leer y escribir.

B ha aprendido a leer y escribir en castellano en casa, conmigo, y así seguimos practicando. Pero hubo un momento en que me planteé el parar con estas actividades en casa y esperar hasta que hubiese afianzado la lectoescritura en francés, para evitar líos, porque una misma palabra escrita se lee de diferentes formas en cada idioma.
Me ayudó mucho leer esta entrada del blog Orca y también los comentarios en la misma de Marvan e Isabelle (ambas madres de dos hijos que hablan varios idiomas). Y decidí no parar.

Y no me equivoqué. Mi hijo avanza en los idiomas con una facilidad y rapidez que ya las quisiera yo para mí...

Además, maneja dos alfabetos distintos: el latino y el árabe, que además de tener letras diferentes, se leen y se escriben en direcciones contrarias.
Pero incluso con esto ha sabido adaptarse muy bien, y su avance en árabe es aun mejor.

Para la práctica oral de los idiomas tenemos muchos recursos. Para aprender a leer y a escribir, básicamente usamos libros de lectura y ejercicios de copia y caligrafía. Aunque estos últimos, por ser tan repetitivos la verdad es que no suelen ser muy motivadores para los niños.
En el caso de B, me sorprende muchas veces queriendo escribir por su propia voluntad palabras o frases de cosas que le interesan o son importantes para él. Son ocasiones que no hay que desaprovechar.
Y una cosa muy valiosa que tenemos aquí es que casi todo suele estar escrito en varios idiomas, por lo menos francés y árabe. Esto nos proporciona muchas oportunidades de lectura en momentos cotidianos con cosas tan simples como los envases de los alimentos o los panfletos de publicidad.


Así es que... ¡fuera miedos! y confiemos más en las capacidades de los niños.

Y vuestros hijos... ¿leen y escriben en varios idiomas?

**********

domingo, 7 de diciembre de 2014

¿Por qué nos cuesta tener empatía con nuestros hijos?


La empatía es la capacidad para ponernos en lugar de los otros. Pero ese "ponernos en lugar del otro", ¿cómo lo hacemos?
Lo más habitual es que lo hagamos desde nuestro propio punto de vista, es decir, cómo nos sentiríamos nosotras en esa situación.
Y es que para ponernos en la piel de la otra persona es necesario, o bien que la conozcamos mucho, o bien que la escuchemos (los mensajes hablados y el lenguaje de su cuerpo).
Si esa otra persona es nuestro hijo/a parece que la cosa es más fácil porque se dan las condiciones que he mencionado.

Pero en muchas ocasiones, a la hora de acompañar a nuestros hijos en sus sentimientos, no somos capaces de hacerlo de una forma completa.
Necesitamos intervenir de alguna forma.
Creo que las madres no podemos observar las experiencias de nuestros hijos de una manera objetiva, está en nuestro instinto el involucrarnos.

La necesidad de aliviar o de buscar soluciones hace que muchas veces no nos tomemos el tiempo necesario para dejar que los niños se expresen y nos digan, a su modo, qué es lo que necesitan.
Y a lo mejor el niño no quiere solucionar nada, sólo quiere que alguien comprenda lo que está sintiendo.

Seguro que a veces te sorprendes a ti misma con una frase que te sale automática: No pasa nada.
Y una vez que decimos eso, la empatía ya no es posible porque es como negar lo que le está ocurriendo a nuestro hijo.
Todo esto viene por nuestra necesidad de aliviar y de buscar soluciones, porque parece que forma parte de nuestro papel de madres.
Y si no tenemos una solución que ofrecer, entonces intentamos que parezca que no es grave, para aliviar el malestar del pequeño, y con la mejor de nuestras intenciones decimos ese "no pasa nada".

Hasta aquí es posible la reflexión y el esfuerzo por conseguir la conexión que nos permita ser empáticas de verdad y acompañar afirmando los sentimientos del niño como algo que SÍ EXISTE y que SÍ ES IMPORTANTE.
Más difícil se vuelve el asunto si decimos "no pasa nada" pensando que realmente no pasa nada.
Es muy común en las personas medir las cosas por nuestro propio baremo y decidir así qué es importante y qué no lo es. Y en nuestro mundo de adultas podría parecer que las cosas de los niños son pequeñas, tan pequeñas como ellos.

¿Acaso un problema de trabajo no es mucho más grande que la frustración de un niño por no saber chutar el balón?
Lo que respondamos a esta pregunta dependerá mucho de si hemos olvidado o no la niña que un día fuimos...

Y tú... ¿Tienes empatía con tus hijos?

**********

martes, 2 de diciembre de 2014

Cosas que hay que hacer antes de los 6 años


Hace tiempo que encontré este listado en la página de la escuela Saltamontes.
Es un listado de cosas que hay que hacer antes de los 6 años. Bueno, no es algo oficial, supongo que son las cosas que se le han ocurrido a alguien y no hay por qué estar de acuerdo. Pero me parece interesante compartirlo para que me digáis si os parecen importantes estas experiencias relacionadas con la naturaleza.
Examinando el listado veo que hay algunas que B no ha hecho.... quizá tengamos que darnos prisa en lo que queda de año...

Cosas que hay que hacer antes de los 6 años:

- Trepar a los árboles
- Jugar en la hierba alta
- Saltar en los charcos
- Caerse al agua
- Caminar descalzo sobre la nieve
- Trepar hasta un nivel del que no sean capaces de bajar
- Ver un renacuajo convertirse en rana
- Comer alimentos de la naturaleza
- Columpiarse en una cuerda
- Oír el canto de un ave
- Rodar colina abajo
- Construir un refugio
- Probar el sabor de la arena y la tierra
- Embarrarse y que le limpien con una manguera
- Pescar
- Construir una presa en un rio
- Hacer volar una cometa
- Ir en trineo
- Escuchar los sonidos del bosque y del océano
- Oler el suelo de un bosque
- Oler la lluvia
- Tener encuentros con la vida y la muerte
- Escuchar historias sobre el mundo salvaje
- Experimentar cualquier tipo de meteorología
- Explorar la playa, un bosque, un campo, un prado
- Encontrar hielo en los charcos
- Sostener un pez u otra criatura

¿Cuál añadiríais?

**********

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Los niños frente a la muerte. Cómo explicarles


Hace algo más de un año murió un amigo de mi marido, no era alguien muy cercano para B, más bien un conocido. Sin embargo, sí que preguntaba en ocasiones por él y, llegado el momento, le explicamos que ese señor había muerto.
Nuestro hijo ya sabía de antes que las personas se mueren porque alguien muy importante en nuestra familia también había fallecido. Pero no sé si el entendía muy bien lo que significaba la muerte, ya que no llegó a conocerla y no tuvo la experiencia de que alguien a quien tratas a menudo de repente ya no está.

Pasábamos un día delante del cementerio y mi marido quiso parar para ver la tumba de su amigo. Yo pensé primero puedarme fuera con el niño, pero él, muy decidido, dijo que también quería entrar.
Si era él quien lo pedía, ¿por qué no?
Era la primera vez que B entraba en un cementerio. Le explicamos que era un lugar en el que había que guardar respeto, que no se podía jugar, ni armar alboroto, ni pisar encima de las tumbas. Él lo entendió y estuvo muy tranquilo, aunque observándolo todo.
Los cementerios musulmanes son muy diferentes de los que estáis acostumbradas a ver la mayoría de vosotras. No hay nichos, los cuerpos están bajo la tierra, no hay decoraciones, ni cosas muy llamativas. Simplemente pequeñas lápidas blancas que llevan escrito el nombre, las fechas de nacimiento y de muerte, y poco más. Nada que distraiga demasiado la atención de un niño.

Después de aquel día sí que ha preguntado por la muerte más a menudo.
Ha querido saber si los muertos están dormidos o si se van a quedar ahí para siempre.

La muerte forma parte de la vida y nosotros creemos que no es malo hablar de ello o tenerlo presente. Todo depende de la edad y madurez de los niños porque no es un concepto fácil de comprender.
Pero si ellos preguntan hay que contestarles con naturalidad y claridad, sin caer en metáforas o ambigüedades que les van a llevar a entender las cosas mal. No soy partidaria de decirles cosas como que cuando alguien se muere está en una nube o se convierte en una estrella, etc.

Tampoco es adecuado relacionar la muerte con el miedo. No me refiero al temor a la propia muerte o de los seres queridos, que eso es algo muy personal, sino el miedo a los muertos o a los cementerios.
B nunca ha visto películas de muertos vivientes o espíritus que vienen a hacer de las suyas, así es que ese miedo no lo tiene.

Es probable que los niños pasen por la experiencia de la muerte de alguien cercano, y si eso ocurre convendría que ellos supieran ya lo que significa la muerte, si no es aun más difícil de aceptar.
Mis consejos son:
- Naturalidad
- Explicaciones claras y acordes a la edad del niño/a
- No evitar el tema si el niño lo plantea
- No convertir los cementerios en lugares de terror

¿Habláis con vuestros hijos de la muerte como algo natural? ¿Cómo lo hacéis?

**********

martes, 18 de noviembre de 2014

Por qué es importante escribir bien


Hoy quiero compartir unas reflexiones que nos ha pasado la profesora de francés de B, sobre la importancia de tener una bonita escritura, y quiero conocer vuestra opinión.
Pero antes quiero deciros que yo, que me encanta escribir, sí le doy importancia a tener una buena letra.
No voy a hablar de una letra bonita porque supongo que eso va en gustos. A mí, por ejemplo, no me gustan demasiadas florituras en la forma de escribir. Pero ya son cuestiones muy personales.
Por una buena letra me refiero a que sea legible fácilmente, agradable de leer, clara y limpia.

En el colegio de B, todos los maestros/as (tanto de francés como de árabe) le dan mucha importancia a la forma de escribir y a las proporciones de las letras. Esto no siempre es fácil para niños que están aprendiendo a escribir todavía, pero se hace mucho hincapié en ello.

Os copio ahora el texto que la maestra ha dado a cada niño/a:
"Es muy importante tener una bonita escritura. Porque escribir bien nos proporciona una buena organización, así como el hábito de ordenar bien todos nuestros trabajos. Y esto, con toda seguridad, nos beneficiará en nuestra vida.
Para escribir bien hay que respetar los criterios de la buena escritura:
- Saber coger el lápiz
- Escribir según las dimensiones de las letras
- No hacer tachaduras, borrones, etc.
Cita: La escritura es como el espejo del alma. Escribe bien si quieres ser bien leído."

Lo del espejo del alma siempre lo había oído con la cara, pero debe ser que tenemos muchas cosas que son el espejo de nuestra alma. Es lógico, nos expresamos de muchas formas.

¿Qué os parece la opinión de la profesora? ¿Estáis de acuerdo? ¿Creéis que es importante escribir con una buena letra?

**********

domingo, 16 de noviembre de 2014

Cocinar para los niños: Paninis con bechamel


Esta es una receta muy sencilla y fácil, para esas ocasiones en que tenemos poco tiempo o no se nos ocurre qué hacer para merendar o cenar.
Suele gustar mucho a los niños (y mayores) y se puede hacer casi con cualquier cosa que tengamos en casa.
Os cuento cómo he hecho los que veis en la foto.

Necesitamos pan, huevo cocido, quesitos, mortadela, harina, leche, sal y aceite.
Hacemos una salsa bechamel como la que se suele preparar para las croquetas, pero que quede un poco más suelta. Añadimos la mortadela, el huevo cocido y los quesitos, todo cortado en dados (si los quesitos son muy blandos podemos ponerlos enteros porque se derretirán facilmente). Mezclamos todo bien.
Una vez lista la bechamel, abrimos el pan por el medio y en cada parte vamos poniendo la salsa con una cuchara.
Metemos en el horno 10 minutos a 180 grados para que el pan quede crujiente. Si queréis podéis ponerle queso rallado por encima para gratinar.
¡Y listo!

Como véis no tiene mucha complicación y se puede hacer de muchas variedades. En casa lo hacemos muchas veces como si fueran pizzas, con una base de tomate y lo que queramos por encima. También podemos poner debajo mayonesa o queso de untar. Es cuestión de echarle imaginación...

Los panes redondos de la foto son los que comemos habitualmente, pero se puede hacer igual con la barra de pan.
Espero que a vuestros niños les guste.

**********

jueves, 6 de noviembre de 2014

Visita a los Jardines Majorelle de Marrakech


La ciudad de Marrakech (en Marruecos) es uno de los destinos más típicos del pais. Con tantos turistas como hay siempre, yo recomiendo visitarla cuando no sea verano, no habrá tanta gente y escaparemos un poco del alto calor que caracteriza a la "ciudad roja", como es conocida por el color de su muralla y sus edificios.
Si viajamos con niños, es importante no sobrecargarles con tantas cosas para ver y ofrecerles un rato de paseo más descansado. Esto podemos conseguirlo adentrándonos durante un rato en los Jardines Majorelle.

El Jardín Majorelle fue creado por el pintor francés Jacques Majorelle.
Fascinado por el Islam y su cultura, llegó a Marruecos en 1917 y ya en 1923 compró unas tierras situadas en el borde del palmeral de Marrakech donde construyó su casa, sus talleres y un gran jardín en el que plantó variedades de plantas de todos los continentes con el objetivo de crear un jardín impresionista.
Debido a los grandes gastos que le ocasionaba su mantenimiento, el jardín fue abierto al público en 1947.
Jacques Majorelle murió en Paris en 1962 habiendo tenido que vender su propiedad en los últimos momentos de su vida, quedando el jardín abandonado.
Yves Saint Laurent y Pierre Bergé descubrieron el Jardín Majorelle en 1966 y compraron la propiedad en 1980, llevando a cabo una gran reforma y creando el Museo Bereber en el antiguo estudio del pintor.

B paseó encantado por estos jardines, contemplando las flores, plantas y árboles y los distintos medios (más secos o más húmedos) en los que crecían.
Le gustó especialmente ver una enorme cantidad de plátanos en su árbol y la rara y espectacular flor que colgaba de ellos.


También disfrutó con todos los pájaros que revoloteaban por allí, sin prestar atención a los curiosos visitantes.


Nos gustó mucho.

**********

martes, 4 de noviembre de 2014

¿Por qué hemos decidido escolarizar?


Comienzo esta entrada sin saber si hay alguien al otro lado... Han sido muchos meses de desconexión, de dedicarme a otras cosas fuera de internet y de decidir en qué empleo el poco tiempo libre que tengo.
Vuelvo porque aun tengo muchas ganas y cosas que compartir, aunque a otro ritmo y ya de otra manera.
Seguramente no escribiré tan a menudo como antes y seguramente también los temas serán algo diferentes.

Lo primero que quiero contaros es cómo estamos actualmente con el aprendizaje de B (que tiene ya 6 años) y como sé que hay muchas familias con el dilema de si escolarizar o no, os diré que nuestro hijo va al colegio y por eso hoy quiero escribir sobre los motivos que nos han llevado a decidir escolarizarle:

- Porque él mismo ha pedido ir al colegio
Este punto no sé si realmente es muy importante o no, pero le pongo el primero porque mucha gente hace esta pregunta. "¿Y qué pasa si un niño que no va al colegio un día dice que quiere ir?". A mí me gustaría responder con otra pregunta: "¿Qué pasa si un niño escolarizado dice un día que ya no quiere ir al colegio?". ¿Correrían sus padres a desescolarizarle? Creo que no.
Lo importante es escuchar al niño para saber qué hay detrás de sus peticiones.
En nuestro caso, mi hijo va contento al colegio y eso ya es mucho para nosotros.

- Porque no había consenso entre el padre y la madre
Este es un tema que no se trata en otros espacios, o al menos yo nunca he leído sobre ello.
Parece que lo habitual es que los padres estén de acuerdo en una de las dos opciones, pero imagino que no siempre será así. ¿Y si uno está a favor de enseñar en casa y el otro quiere escolarizar? Entonces no queda más remedio que negociar y llegar a un punto medio que satisfaga a todos.
Para nosotros este punto medio ha sido escolarizar eligiendo el colegio que cumpla determinados criterios y completar siempre con la educación en casa (no son incompatibles).

- Por nuestras circunstancias
No hay que compararse con otras familias. Cada familia es única y debe decidir según sus circunstancias.
Sigo creyendo en una enseñanza en el hogar e individualizada como forma ideal de educar, pero sólo si se cumplen una serie de cosas que para nosotros no se cumplían por nuestro lugar y forma de vida. Avanzábamos en unos aspectos, pero nos quedábamos cortos en otros.

- Porque hay cosas que nuestro hijo está aprendiendo ahora en el colegio
Este punto está relacionado con el anterior. Debido a esas circunstancias que comentaba, hay aprendizajes que nuestro hijo no estaba teniendo quedándonos sólo con la enseñanza en casa: el trato con los iguales, trabajar en grupo, resolución de conflictos, relación con otros adultos de "autoridad" que no son los padres, aceptar normas diferentes a las de casa, compartir espacios y material, respetar horarios y turnos...

Aunque B va al colegio, por supuesto que sigue aprendiendo en casa. A veces completando las materias escolares y otras veces a nuestro ritmo.
Ahora estamos muy centrados en la lectura y escritura en diferentes idiomas: en casa español (o castellano si alguien lo prefiere) y en el colegio árabe y francés, además de iniciarse en el inglés.
Os contaré aquí las cosas que seguimos haciendo en casa y también actividades interesantes que se organicen desde el colegio. Y seguro que no faltarán mis reflexiones y debates sobre diferentes temas.
Si os apetece seguirnos, aquí os esperamos.

**********

jueves, 20 de febrero de 2014

Papelilandia: un libro para construir e imaginar

Decíamos ayer... o decíamos hace seis meses...

Aunque parezca increíble no he tenido conexión a internet en todo este tiempo, de ahí esa ausencia tan prolongada, más de lo que yo misma podía imaginar.
Tengo que reconocer que actualmente he perdido el hábito de escribir y también el poder ofrecer temas interesantes, así lo siento. Muchas cosas han cambiado que me hacen plantearme si tiene sentido ya continuar con este espacio. La verdad es que creo que todo tiene su principio y su final cuando llega el momento apropiado.

Pero sea como sea, esta entrada es obligada para mí.

Fue en el verano del año pasado cuando B y yo recibimos un estupendo regalo por parte de Débora (si todavía hay alguien que no conoce su blog, os recomiendo visitarlo cuanto antes) y nunca es tarde si es para dar las gracias.
Se trata del libro Papelilandia (de la editorial Flamboyant), que nos llegó a través de la web Libros de Papel y a quienes también agradecemos el trato recibido y las facilidades que nos dieron para enviarnos el libro en la fecha y dirección más comodas para nosotros.


Papelilandia es mucho más que un libro, es toda una invitación a la creatividad y la imaginación. Su autora, Michelle Romo, nos propone adentrarnos en el mundo del papel para recortar, pegar y construir 32 estupendos juguetes. Y sólo necesitamos tijeras, celo de doble cara y pegamento; las plantillas están incluídas en el libro.


Y como ya sabéis que a mí me gusta aprovechar las cosas al máximo, os diré también que el reverso de cada página tiene preciosas ilustraciones, por lo que podemos aprovechar los recortes sobrantes para decorar otras manualidades.

¡Muchas gracias! ¡Nos encanta!


**************************

Si te gusta esta entrada compártela fácilmente clickando en los botones de abajo.






lunes, 19 de agosto de 2013

Desconecto por una temporada. Vienen cambios



Un camino parecido al de la foto es el que me imagino delante de mí.
Vienen muchos cambios para nosotros en nuestra forma de vida, los esperamos con mucha ilusión.

Estas ocasiones son perfectas para poner en marcha esos otros cambios que nos apetece hacer desde hace tiempo pero por diversos motivos los vamos aplazando.
Porque ya que hacemos el esfuerzo de empezar de nuevo en tantos asuntos ¿por qué no aprovechar para llevar todo a la práctica?

Contestando sólo a tres preguntas nos da las claves para hacer nuestra vida mucho más sencilla y nos cuenta como eso se traduce en una mayor satisfacción personal al mismo tiempo que mejoramos nuestro entorno, lo cual vuelve a nosotras de nuevo con más beneficios aun.
Sé que algunas personas que la leyeron ya han empezado sus retos y yo misma quiero aprovechar para despernderme de lo que me sobra (en todos los aspectos) y quedarme con lo fundamental.

Tantos cambios personales seguro que traerán novedades al blog. Aun no sé muy bien cuáles, pero voy teniendo algunas ideas.

En pocos días me quedaré sin conexión a internet y no sé cuánto tardaré en volver a tenerla.
Espero que no me desenlacéis, me gustaría encontraros aquí a mi vuelta.
Si necesitáis decirme algo, hacedlo por correo electrónico, intentaré mirarlo cuando tenga ocasión, pero no os preocupéis si tardo en responder.

¡Hasta pronto!



sábado, 17 de agosto de 2013

¿Qué está pasando con las madres de la crianza respetuosa?

(Imagen: Public Domain Pictures)

En la entrada anterior, y más concretamente en uno de los comentarios, me refería a cómo para algunas personas el género masculino está relacionado con la violencia, la competitividad y la dominación, y el género femenino implica apoyo, colaboración y compañerismo.
Lejos de esto, hace varios días que estoy siendo espectadora en facebook de una "batalla campal" entre dos grupos de madres que hasta ahora yo creía que estaban en el mismo bando de lo que se conoce como crianza respetuosa, crianza con apego, crianza natural, etc.

Aun no tengo mucha información de cómo ha empezado todo esto, aunque según lo que voy leyendo ya me estoy formando mi propia opinión. Pero como me faltan datos no voy a entrar a comentar el fondo del asunto, quiero centrarme más en las formas.

Estoy viendo un enfrentamiento muy duro entre madres/mujeres que queda muy lejos de ese ideal de tribu (palabra que está tan de moda ahora), compañeras, comadres...
Estoy leyendo descalificaciones que tocan ya la falta de respeto.
Y lo peor de todo es que esta disputa no tiene nada que ver con la crianza, sino que parece que todo está relacionado con los negocios o emprendimientos de algunas de ellas.
¿Será que a veces olvidamos tan fácilmente aquellas cosas que nos unían?

Hemos pasado (y perdonad que generalice) de atacar a esas otras madres que no practican la misma crianza que nosotras, a atacarnos entre nosotras mismas.
Desde aquí he comentado muchas veces que los niños aprenden con nuestro ejemplo y por eso la responsabilidad que tenemos ante ellos es muy grande. Entre las muchas cosas que aprenden está la forma de resolver los conflictos.
Estoy segura de que si en una trifulca entre niños alguno de ellos reaccionara de la misma forma que alguna de estas madres nos parecería necesaria una conversación profunda con ellos y varios aspectos a trabajar... Espero que esto nos haga reflexionar.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...